MANERAS DE VIVIR

 

Séptima temporada, capítulo 141

 

Fecha de emisión: 11 de junio del 2017

 

APARTAMENTO DE CARLOS Y ANDREA / COCINA / MAÑANA

 

Carlos está terminando de desayunar, mirando su móvil, cuando Andrea aparece por allí todavía en pijama y con unas enormes ojeras rodeando sus ojos. Su novio la mira, preocupado.

 

Carlos: ¿Estás bien?

 

La chica fuerza una sonrisa mientras se sirve un café.

 

Andrea: Sí, no te preocupes… es solo que no he dormido demasiado bien esta noche, nada más.

 

Carlos: ¿Te preocupa algo?

 

Andrea: Es un examen de la semana que viene. No te preocupes, de verdad.

 

Carlos: (Sonríe) Entonces tengo la solución para eso.

 

Andrea: (Extrañada) ¿Cuál?

 

Carlos: ¿Por qué no salimos a cenar esta noche? Después podemos ir al teatro… hay una obra que estoy seguro que te encantará.

 

Andrea: (Suspira) Carlos…

 

Carlos: (Interrumpiéndola) No puedes decirme que no.

 

Andrea guarda silencio durante unos segundos, pensando.

 

Andrea: Lo siento, pero ya te he dicho que tengo un examen la semana que viene. Tengo que estudiar.

 

Carlos: Andrea…

 

Andrea: (Interrumpiéndole) Voy a darme una ducha, ¿vale? Ya hablamos luego.

 

Carlos: Pero…

 

La joven sale de la cocina sin terminarse el café, ante la preocupada mirada de su novio.

 

SEDE “RTPA”/ SALA DE CÁMARAS/ MAÑANA

 

Hugo está revisando su cámara sentado en el sofá, cuando un joven muy atractivo aparece por allí, visiblemente confundido.

 

Sergio: Disculpa… ¿es esta la sala de cámaras?

 

El joven ni siquiera se gira.

 

Hugo: Creo que es obvio.

 

Sergio: Pues creo que soy vuestro compañero…

 

Hugo por fin se gira y se queda atónito al ver lo atractivo que es el recién llegado.

 

Hugo: Eh… vaya… no tenía ni idea de que viniera alguien nuevo…

 

Sergio: (Preocupado) ¿Te encuentras bien?

 

El chico esboza una amplia sonrisa mientras se levanta del sofá.

 

Hugo: Sí, sí, perfectamente. Soy Hugo, por cierto.

 

Sergio: (Sonríe) Sergio. Encantado.

 

Hugo: Igualmente.

 

Los dos jóvenes se estrechan la mano, sin borrar las sonrisas de sus caras.

CON

FACULTAD DE TURISMO / AULA 425 / MAÑANA

 

Félix: Y con esto, la clase termina por hoy. Nos vemos la próxima semana.

 

Todos los alumnos, entre los que se encuentra Andrea, empiezan a recoger sus cosas. La joven se queda de las últimas, y cuando está a punto de salir del aula, Félix se acerca a ella.

 

Félix: ¿Puedo hablar contigo un momento?

 

Andrea se pone nerviosa, aunque intenta disimularlo.

 

Andrea: La verdad es que tengo algo de prisa.

 

Félix: Solo será un segundo.

 

Andrea: Lo siento, pero… he quedado con mi novio. Si no llego pronto, empezará a preocuparse y vendrá a buscarme.

 

Félix: Andrea, creo que olvidas que soy tu profesor.

 

La joven guarda silencio durante unos segundos, pensando.

 

Andrea: Lo siento. Hasta la semana que viene.

 

Andrea sale del aula sin echar la vista atrás, ante la enfadada mirada de su profesor.

 

BAR “JAMAICA” / INTERIOR / MAÑANA

 

Sentado en una de las mesas mientras se toma un café, Hugo no para de mirar el móvil. La cámara reposa en el suelo. Marta no tarda en entrar en el local y, al ver a su amigo, se acerca a él rápidamente.

 

Marta: Perdona el retraso.

 

Hugo: Ya era hora, Marta. Tienes diez minutos hasta que tenga que irme. Y suerte que hoy estamos grabando por aquí.

 

Marta: Con diez minutos será suficiente.

 

Hugo: Cuéntame.

 

Marta guarda silencio durante unos segundos, pensando, hasta que finalmente suspira.

 

Marta: ¿Cómo estás viendo últimamente a Isra?

 

Hugo: Pues la verdad es que le veo bastante poco. Con estos horarios es difícil que coincidamos en casa estando despiertos ambos.

 

Marta: Ya…

 

La joven vuelve a guardar silencio.

 

Hugo: ¿Qué pasa, Marta?

 

Marta: (Suspira) Creo que se está drogando de nuevo.

 

Hugo: Joder…

 

Los dos vuelven a guardar silencio durante unos segundos.

 

Marta: Por eso quería hablar contigo. Tú estuviste metido en esta mierda y conseguiste salir de ella. ¿Qué podemos hacer?

 

Hugo: Sé que no te va a gustar lo que te voy a decir, Marta, y a él menos, pero llegados a este punto… la única solución es que ingrese en un centro de desintoxicación.

 

Marta mira a su amigo, sin saber qué responder.

 

APARTAMENTO DE ANDREA Y CARLOS / SALÓN / MAÑANA

 

Andrea llega al apartamento, visiblemente alterada. Tira la mochila a un lado y empieza a gritar, nerviosa, lo que hace que Carlos salga del dormitorio, asustado.

 

Carlos: ¡Andrea!

 

La joven mira a su novio, sorprendida.

 

Andrea: ¿Qué haces tú aquí?

 

Carlos: También es mi casa.

 

Andrea: Ya, pero… ¿no tendrías que estar en clase?

 

Carlos: Ya te dije que hoy no tenía.

 

Andrea fuerza una sonrisa.

 

Andrea: Es verdad, no me acordaba.

 

Carlos: ¿Pero estas bien? Ese grito…

 

Andrea: Sí, sí. Y te dije esta mañana que estoy un poco agobiada con el examen de la semana que viene, y simplemente era una manera de desestresarme.

 

Carlos: (Molesto) Andrea, por favor, no sigas. Ya basta. Confía en mí, y dime que es lo que te está pasando.

 

Andrea: De verdad que no me pasa nada. No te preocupes, por favor.

 

Carlos: Andrea…

 

Andrea: (Interrumpiéndole) Voy a darme un baño.

 

Carlos: (Sorprendido) ¿Otra vez?

 

Andrea: Sí… así me relajo un poco.

 

Sin dar tiempo a que su novio reaccione, Andrea entra en el baño ante la preocupada mirada de éste.

 

SEDE “RTPA”/ SALA DE CÁMARAS/ MAÑANA

Hugo entra en la sala, cargando la cámara, y ve a Sergio sentado en el sofá, leyendo una revista.

 

Hugo: Veo que tu primer día está siendo intenso.

 

El joven deja escapar una sonora carcajada.

 

Sergio: Solo he tenido un directo.

 

Hugo: (Suspira) Que suerte.

 

Sergio: La verdad es que aquí es un trabajo tranquilo, ¿no? Donde trabajaba antes, estábamos todo el día para arriba y para abajo.

 

Hugo: Bueno, aquí es depende del día.

 

Hugo, tras guardar la cámara, se deja caer junto al joven en el sofá, suspirando.

 

Hugo: ¿Y dónde trabajabas antes?

 

Sergio: En una cadena nacional.

 

Hugo: (Sorprendido) ¿En serio? ¿Y qué haces aquí?

 

Sergio guarda silencio durante unos segundos, pensando, hasta que final fuerza una sonrisa.

 

Sergio: Bueno, digamos que… surgieron algunos problemas cuando descubrieron mi homosexualidad.

 

Hugo: (Sorprendido) ¿En serio? Es impresionante que sigan pasando estas cosas en pleno siglo XXI. Pero bueno, te aseguro que aquí no tendrás ningún problema respecto a ese tema. Te lo digo por experiencia.

 

Sergio: Me alegro de que así sea. Y de que lo sepas por experiencia.

 

Los dos jóvenes se ríen, divertidos, para luego guardar silencio durante unos segundos.

 

Sergio: Oye, estaba pensando… no conozco a nadie en la ciudad, y me vendría bien que alguien me la enseñara, y eso.

 

Hugo: Cuando quieras.

 

Sergio: ¿Cenamos esta noche?

 

Hugo: Perfecto.

 

Ambos se miran, sonriendo.

 

CASA DE ISRA Y HUGO / SALÓN / TARDE

 

Marta está sentada en el sofá, mirando nerviosa a su alrededor. Isra no tarda en salir de la cocina, con un botellín de cerveza en una mano y una taza de café en otra.

 

Isra: ¿Seguro que no quieres una cerveza?

 

La joven fuerza una sonrisa.

 

Marta: No, no te preocupes. Así está bien, gracias.

 

Isra se sienta junto a su amiga.

 

Isra: Bueno, pues tú dirás. Parecías bastante nerviosa por teléfono.

 

Marta: Sí… tenemos que hablar.

 

Isra: Si es por lo que pasó el otro día en tu casa, yo…

 

Marta: (Interrumpiéndole) No te preocupes, Isra. Algo tiene que ver, pero no tienes que disculparte.

 

Isra: (Extrañado) ¿Entonces?

 

Marta guarda silencio durante unos segundos, buscando las palabras adecuadas.

 

Marta: ¿Te has planteado que necesitas ayuda?

 

Ahora es Isra el que piensa durante unos segundos, hasta que fuerza una sonrisa.

 

Isra: Supongo que es obvio, ¿no?

 

Marta: Supongo que sí…

 

El pelirrojo coge las manos de su amiga.

 

Isra: Saldré de esta, Marta. No te preocupes.

 

La chica vuelve a guardar silencio unos segundos.

 

Marta: ¿Has pensado en ingresar en algún centro de desintoxicación?

 

Isra: (Sorprendido) ¿Cómo dices?

 

Marta: Piénsalo. Allí será donde mejor puedan ayudarte, hay gente preparada, y…

 

Isra: (Interrumpiéndola) Ni de coña.

 

Marta: Isra…

 

Isra: (Molesto) ¿Para eso es para lo que has venido?

 

Marta: No, yo solo… quería hablar.

 

Un tenso silencio surge entre los dos amigos.

 

Isra: Márchate.

 

Marta: Isra, por favor…

 

Isra: (Interrumpiéndola) He dicho que te vayas.

 

Marta, suspirando, se levanta del sofá.

 

Marta: Está bien, Isra, como quieras. Solo piénsalo, ¿vale?

 

Isra: No tengo nada que pensar.

 

Sin decir nada más, Marta se marcha ante la indignada mirad de su amigo.

 

BAR “JAMAICA” / INTERIOR / TARDE

 

Suena la canción “Chandelier”, de Shia.

 

Carlos está sentado en una de las butacas de la barra, tomándose un botellín de cerveza y con la mirada perdida en alguna parte del local, cuando Jaime, desde el otro lado de la barra, se acerca a él y suspira.

 

Jaime: ¿Me vas a decir de una vez que es lo que te pasa?

 

El joven fuerza una sonrisa.

 

Carlos: ¿Tanto se me nota?

 

Jaime: Pareces un alma en pena.

 

Carlos: Ya…

 

Los dos guardan silencio durante unos segundos.

 

Carlos: Es Andrea.

 

Jaime: (Preocupado) ¿Seguís mal?

 

Carlos: No es que estemos mal, pero… ella está muy nerviosa últimamente.

 

Jaime: ¿Por qué?

 

Carlos: Eso es lo que me preocupa, que no me lo quiere contar.

 

Jaime: Bueno, ya sabes cómo es.

 

Carlos guarda silencio durante unos segundos, pensando, hasta que finalmente suspira.

 

Carlos: Sigo creyendo que me engaña con otro.

 

Jaime: (Suspira) ¿Otra vez estás con eso, Carlos? Mira, ya te lo dije una vez y te lo repito. Andrea es una chica muy sincera y si no quisiera estar contigo, ya te lo habría dicho, así que por ese lado no creo que tengas nada de lo que preocuparte.

 

El joven mira a su amigo, sin saber qué decir.

 

PISO DE IVÁN Y MARTA / SALÓN / NOCHE

 

El piso está completamente a oscuras. La puerta se abre dando paso a Marta que, extrañada, enciende la luz.

 

Marta: ¿Hola?

 

La joven deja el bolso en el sofá.

 

Marta: ¿Iván? ¿Esperanza?

 

Sigue sin obtener respuesta. Es entonces cuando la chica se percata de que hay una nota sobre la mesa. Extrañada, se acerca y la lee.

 

Iván: (Off) Lo siento Marta, pero no puedo con esto. Esta relación hace aguas. Esperanza está en casa de tus padres, y yo en la de los míos. Espero que todo te vaya bien y encuentres lo que estás buscando. De verdad. Un beso.

 

Marta arruga la nota, con los ojos llenos de lágrimas.

 

Marta: ¡Mierda!

 

RESTAURANTE “DOCE ROSAS” / INTERIOR / NOCHE

 

Sergio y Hugo están sentados en una de las mesas, comiendo elegantemente vestidos, mientras parecen pasarlo en grande.

 

Sergio: Pues es una pena que no nos conociéramos cuando estuviste en Madrid.

 

Hugo: Bueno, es una ciudad demasiado grande. Habría sido mucha casualidad.

 

Sergio: ¿No crees en el destino?

 

Hugo: (Sonríe) La verdad es que sí.

 

Sergio: Algo más que tenemos en común.

 

Los dos guardan silencio durante unos segundos.

 

Hugo: Gracias por la cena.

 

Sergio: (Sonríe) Gracias a ti por aceptar.

 

Óscar: (Off) Vaya, que poco os ha costado haceros amigos.

 

Los dos jóvenes se giran, sorprendidos, y ven a Óscar y a Lucas acercándose a ellos.

 

Sergio: Hola chicos.

 

Óscar: ¿Cenando?

 

Hugo: (Irónico) No sabía que en un restaurante se pudiera hacer otra cosa.

 

Lucas: También se puede comer.

 

Los tres le miran, atónitos.

 

Lucas: Vale, me callo…

 

Sergio: Bueno, como no conozco a nadie en la ciudad, le he pedido a Hugo que me la enseñara, y ya de paso cenar juntos.

 

Óscar: Oh, muy buena elección. Hugo es muy abierto.

 

Hugo: (Sorprendido) ¿A qué viene eso?

 

Óscar está a punto de responder pero su novio le interrumpe, cogiéndole del brazo.

 

Lucas: Creo que será mejor que nos vayamos. Pasadlo bien, chicos.

 

Sergio: Buenas noches.

 

Óscar y Lucas se alejan de allí, mientras Sergio mira a su acompañante, extrañado.

 

Sergio: ¿Me he metido en algo en lo que no debería?

 

Hugo fuerza una sonrisa.

 

Hugo: No, absolutamente en nada. No te preocupes.

 

CASA DE LOS PADRES DE IVÁN / EXTERIOR / NOCHE

 

Marta, frente a la puerta, llama insistentemente al timbre, visiblemente nerviosa. La puerta no tarda en abrirse, dando paso a un enfadado Iván.

 

Iván: ¿Qué coño haces, Marta? ¿Se te ha ido la cabeza? ¿No ves que vas a despertar a todo el vecindario?

 

La joven deja escapar una sonora carcajada.

 

Marta: ¿A mí se me ha ido la cabeza? Eres un puto cobarde.

 

Iván coge aire, intentando mantener la calma.

 

Iván: Mira Marta, ya hablaremos cuando estés más tranquila, ¿vale?

 

Marta: No, vamos a hablar ahora. Vente conmigo a casa.

 

Iván: No.

 

A la chica se le llenan los ojos de lágrimas.

 

Marta: Iván, por favor…

 

Iván: Esto no se soluciona así.

 

Marta: ¿No te das cuenta de que te quiero? Si no, no estaría haciendo esto.

 

Iván: Pues quizá deberías habérmelo demostrado antes.

 

Marta: Iván…

 

Iván: (Interrumpiéndola) Lo siento, Marta. Buenas noches.

 

El chico cierra la puerta mientras Marta rompe a llorar desconsoladamente, sin saber qué hacer.

 

APARTAMENTO DE ANDREA Y CARLOS / SALÓN / NOCHE

 

Carlos permanece sentado en el sofá, viendo la televisión, cuando escucha la puerta abrirse. Al girarse, ve a Andrea cerrarla tras ella, con cara de cansada.

 

Carlos: ¿Dónde estabas?

 

La joven fuerza una sonrisa.

 

Andrea: En la biblioteca, estudiando.

 

Carlos: Ya.

 

Los dos guardan silencio durante unos segundos.

 

Carlos: ¿No crees que deberíamos hablar?

 

Andrea: (Extrañada) ¿De qué?

 

Carlos: De lo que te pasa.

 

Andrea coge aire, intentando mantener la calma.

 

Andrea: ¿Otra vez estás con eso? Ya te he dicho que no me pasa nada.

 

Carlos se levanta del sofá, enfadado.

 

Carlos: ¡Ya basta, Andrea, joder! ¡¿Por qué coño no me dices lo que te pasa?! ¡¿No ves que estoy preocupado?! ¡¿Por qué no confías en mí?!

 

Andrea: No me grites, Carlos.

 

Carlos: Perdona… pero es que estoy muy nervioso, Andrea. Y muy preocupado.

 

La chica vuelve a permanecer en silencio durante unos segundos.

 

Andrea: Voy a acostarme. Estoy cansada.

 

Carlos: No vuelvas a hacer eso, Andrea. No vuelvas a esquivarme.

 

Andrea: Buenas noches.

 

Andrea camina hacia el dormitorio, ante la enfadada mirada de su novio, y se encierra en su interior.

 

Carlos: ¡Mierda!

 

CALLES DE GIJÓN / NOCHE

 

Sergio: Así que Óscar y tú fuisteis pareja.

 

Hugo: Sí.

 

Los dos jóvenes pasean por las calles de la ciudad, camino a la casa de Hugo.

 

Hugo: Lo dejamos a principios de año. Culpa mía.

 

Sergio: (Extrañado) ¿Y eso?

 

Hugo: Bueno, digamos que… Madrid me trastorno un poco he hice cosas que no debería haber hecho.

 

Sergio: Lo dicho. Una pena que no nos conociéramos allí.

 

Hugo no puede evitar el dejar escapar una sonora carcajada.

 

Sergio: ¿Y ahora ya te has reformado?

 

Hugo: Por completo.

 

Sergio: (Sonríe) Es bueno saberlo.

 

Hugo le devuelve la sonrisa, y los dos jóvenes siguen caminando.

 

APARTAMENTO DE LUCAS Y ÓSCAR / SALÓN / NOCHE

 

Los dos jóvenes llegan a casa. Óscar deja las llaves sobre la mesa y se gira hacia su novio, suspirando.

 

Óscar: ¿Qué te pasa?

 

Lucas: (Irónico) ¿A mí? Nada.

 

Óscar: Vamos, Lucas. No has abierto la boca en todo el camino, y eso en ti es muy raro.

 

Lucas se sienta en el sofá, suspirando.

 

Lucas: A lo mejor tiene algo que ver la escena de celos que he tenido que presenciar esta noche.

 

Óscar: (Extrañado) ¿Qué escena de celos?

 

Lucas: ¿Qué otra cosa podría responder a tu actitud cuando hemos visto a Hugo cenando con el nuevo?

 

Óscar: (Molesto) ¡Oh, vamos! ¡No me lo puedo creer!

 

Lucas: ¿Encima el ofendido eres tú?

 

Óscar: Si no dijeras tantas chorradas, no tendría por lo que ofenderme.

 

Lucas: Supongo que tú mismo te has dado cuenta de la gilipollez de tu argumento.

 

Óscar: Eres imposible.

 

Los dos guardan silencio durante unos segundos.

 

Lucas: Óscar, ¿tú me quieres?

 

Óscar: Me ofende el simple hecho de que me hagas esa pregunta.

 

A Lucas se le llenan los ojos de lágrimas.

 

Lucas: ¿Me quieres o no?

 

Óscar: Buenas noches, Lucas.

 

Óscar camina hacia el dormitorio, ante la impotente mirada de Lucas.

 

Lucas: Joder…

 

 

CONTINUARÁ…