MANERAS DE VIVIR

 

Séptima temporada, capítulo 136

 

Fecha de emisión: 28 de diciembre del 2014

 

BAR “FOUR” / INTERIOR / MAÑANA

 

Suena la canción “Chandelier”, de Sia.

 

Tras la barra, Jaime prepara un par de cafés cuando empieza a sonar su móvil. Al ver que no conoce el número se extraña, pero decide cogerlo.

 

Jaime: ¿Sí?... Sí, soy yo… ¡¿Qué?!... Pero eso no puede ser, yo… Claro… Vale, disculpe… Muy bien, hasta luego.

 

El joven cuelga el teléfono, impactado por lo que acaba de escuchar. Vero se acerca a él, preocupada.

 

Vero: ¿Qué pasa? ¿Estás bien?

 

Jaime: Era el abogado de Claudia… quiere el divorcio.

 

Vero mira a su jefe, atónita.

 

CASA DE HUGO E ISRA / DORMITORIO DE ISRA / MAÑANA

 

Isra se levanta de la cama, vistiendo tan solo unos calzoncillos. Se despereza, y se lleva las manos a la cabeza. Tras dudar durante unos segundos, abre el cajón de su mesilla y saca una bolsa llena de polvo blanco. Esparce un poco sobre el escritorio y, con la tarjeta de crédito, empieza a hacer unas rallas. Enrolla un billete de cinco euros que saca de su cartera y, cuando se dispone a comenzar a esnifar la cocaína, la puerta se abre repentinamente, dando paso a Marta.

 

Marta: Buenos días. Hugo me ha abierto, y…

 

La joven se queda callada al ver lo que está haciendo su amigo.

 

Marta: ¿Qué cojones significa esto?

 

El pelirrojo mira a la chica, sin saber qué decir.

CASA DE HUGO E ISRA / DORMITORIO DE ISRA/ MAÑANA

 

Marta: ¡Es que no me lo puedo creer!

 

La joven da vueltas de un lado al otro del dormitorio, visiblemente indignada, mientras su amigo la mira sentado en la cama. Las rallas de cocaína continúan sobre el escritorio, intactas.

 

Isra: Marta, escúchame…

 

Marta: ¡No, no quiero escucharte! ¡Pensaba que lo ibas a dejar, Isra!

 

Isra: Y esa era la idea, pero…

 

Los ojos del joven se llenan de lágrimas.

 

Isra: No es tan fácil.

 

El pelirrojo rompe a llorar, lo que hace que su amiga se ablande y se acerque hacia él.

 

Marta: Tienes que intentarlo con más fuerza, Isra.

 

Isra: Lo he hecho, te lo juro, pero… joder, es que tú no sabes lo que es esta mierda. Es imposible.

 

Marta se sienta junto al joven, abrazándole.

 

Isra: No voy a poder hacerlo yo solo, Marta…

 

Marta: Pero no estás solo. Yo voy a ayudarte, te lo prometo.

 

Los dos amigos continúan abrazados. Mientras Isra sigue llorando, a Marta también se le llenan los ojos de lágrimas.

 

BAR “FOUR” / INTERIOR / TARDE

 

Suena la canción “Bottoms Up”, de Nickelback.

 

Jaime permanece con la mirada perdida tras la barra, cuando Vero se acerca a él llevando consigo una bandeja con varios vasos vacíos. La deja sobre la barra y mira al joven. Suspira.

 

Vero: ¿Piensas reaccionar en algún momento del día?

 

Jaime: (Extrañado) ¿Qué?

 

Vero: Que no sé dónde estás, pero no aquí, y llevas así todo el día. Sé que lo estás pasando mal, pero hoy hay curro, y no puedo yo sola.

 

Jaime: Tienes razón, perdona, yo… voy a centrarme a partir de ahora.

 

La camarera guarda silencio durante unos segundos, pensando, hasta que finalmente suspira.

 

Vero: Mira Jaime, no conozco a Claudia. Desde que estoy aquí, he escuchado cosas muy buenas sobre ella, pero… si quieres que te sea sincera, viendo todo lo que te está haciendo, no creo que te merezca.

 

Jaime: Vero…

 

Vero: (Interrumpiéndole) Y lo siento si te duele, de verdad, pero… es lo que pienso.

 

Vero se aleja de allí, ante la pensativa mirada de su jefe.

 

CALLES DE GIJÓN / TARDE

 

Óscar camina por las calles de la ciudad, fumándose un cigarro mientras mira algo en su móvil, cuando siente que alguien le agarra del brazo. El joven se gira, sorprendido, y se encuentra con Hugo.

 

Hugo: Tenemos que hablar, Óscar.

 

El chico se pone nervioso, aunque intenta disimularlo.

 

Óscar: Ahora no es un buen momento.

 

Hugo: ¿Entonces cuando? Porque llevo días llamándote y ni me coges el teléfono, ni me devuelves las llamadas.

 

Óscar guarda silencio durante unos segundos, pensando, hasta que finalmente coge aire.

 

Óscar: Si no lo hago, es porque no creo que tengamos nada de lo que hablar.

 

Hugo: Pero lo del otro día…

 

Óscar: (Interrumpiéndole) Lo siento Hugo, pero tengo prisa. Buenas tardes.

 

El joven continúa caminando pero ésta vez Hugo no le sigue. Se limita a observarle, con los ojos llenos de lágrimas.

 

PISO DE IVÁN / SALÓN / TARDE

 

Iván está sentado en el sofá, viendo la televisión mientras se toma un botellín de cerveza, cuando llaman al timbre. El joven, extrañado, se levanta y camina hacia la puerta. Al abrirla, se encuentra con Marta al otro lado.

 

Marta: Perdona el retraso, no he podido venir antes.

 

Iván: Ya pensaba que no íbamos a vernos tampoco hoy.

 

Marta: Sí, lo siento.

 

La chica da un beso a su novio y entra en el piso. El joven, tras dudar durante unos segundos, cierra la puerta y los dos caminan hacia el salón.

 

Iván: ¿Quieres tomar algo?

 

Marta: No, bueno, en realidad…

 

Marta guarda silencio durante unos segundos, buscando las palabras adecuadas, hasta que finalmente suspira.

 

Marta: Tengo que irme.

 

Iván: (Sorprendido) ¡¿Qué?!

 

Marta: Verás, me he encontrado muy mal a Isra esta mañana, y…

 

Iván: (Interrumpiéndola) No me lo puedo creer.

 

Marta: Es mi mejor amigo, Iván. Tengo que ayudarle.

 

Iván: (Irónico) Por supuesto, porque al parecer ayudar a todo el mundo excepto a tu novio.

 

Marta: Tú no necesitas mi ayuda ahora.

 

Iván: Y aunque la necesitara no lo sabrías, porque estás tan centrada en Isra para arriba, Isra para abajo…

 

Marta: Iván, por favor…

 

Iván: (Interrumpiéndola) Vete.

 

Marta: (Sorprendida) ¿De verdad?

 

Iván: De verdad. Márchate.

 

Marta, emocionada, da un beso a su novio.

 

Marta: Eres el mejor novio del mundo. Te quiero.

 

Entusiasmada, la chica sale del piso mientras Iván vuelve a sentarse en el sofá, suspirando.

 

APARTAMENTO DE ANDREA Y CARLOS / SALÓN / TARDE

 

Hugo y Andrea se toman unos botellines de cerveza sentados en el sofá, mientras cada uno se fuma un cigarrillo. La joven mira a su amigo, preocupada.

 

Andrea: ¿Pero cómo que le besaste?

 

Hugo: Sí… si te digo la verdad, no tengo ni idea de por qué lo hice, me salió solo, pero…

 

Andrea: (Interrumpiéndole) Te lo dije, Hugo. Te dije que no era buena idea que intentarais ser amigos porque seguías enamorado de él.

 

Hugo: (Molesto) No estoy enamorado de él.

 

Andrea deja escapar una irónica carcajada.

 

Andrea: Por favor, Hugo… ¡le has besado! ¿Qué más pruebas necesitas?

 

Hugo: (Irónico) ¿Y me lo dices precisamente tú? Como si hubieras estado enamorada de todos los tíos con los que te has besado.

 

Andrea: Bueno sí, pero yo he sido un poco guarrilla en mi pasado… y me enorgullece, desde luego, no te creas. Pero tú no has sido así en la vida.

 

Hugo mira a su amiga en silencio durante unos segundos, sin saber muy bien qué decir. Andrea coge una de sus manos.

 

Andrea: Mira Hugo… él es feliz con Lucas. A lo mejor, lo que necesitas, es alejarte un tiempo. Seguro que así consigues olvidarte de él.

 

El joven vuelve a pensar durante unos segundos en silencio, hasta que finalmente suspira.

 

Hugo: Sí… supongo que tienes razón.

 

Andrea, como única respuesta, fuerza una sonrisa.

 

BAR “FOUR” / INTERIOR / NOCHE

 

El local ya está cerrado. Jaime está sentado en uno de los sofás, tomándose un botellín de cerveza, cuando Vero se sienta a su lado, suspirando.

 

Vero: No sé qué decirte.

 

Jaime: (Extrañado) ¿Sobre qué?

 

Vero: Sobre qué hacer. Ya te dije antes que no creo que Claudia te merezca, pero ahora pienso que no es lo que necesitabas oír.

 

El joven fuerza una sonrisa.

 

Jaime: No, la verdad es que no.

 

Vero: Lo siento.

 

Jaime: No te preocupes.

 

Los dos jóvenes guardan silencio durante unos segundos.

 

Vero: Seguro que sales adelante, y acabarás encontrando a la persona que realmente te merece.

 

Jaime: Supongo…

 

Vero: Quizás la tengas más cerca de lo que crees.

 

Jaime: (Extrañado) ¿Qué quieres decir?

 

Como única respuesta, Vero besa a su jefe y aunque a éste le cuesta reaccionar, se acaba apartando.

 

Jaime: ¿Qué haces, Vero?

 

Vero: No me digas que no es evidente.

 

Jaime: No es buena idea.

 

Vero: ¿Cómo que no? Tú lo necesitas, y yo también. No entiendo cual es el problema.

 

Jaime guarda silencio durante unos segundos, pensando, hasta que finalmente suspira.

 

Jaime: Creo que será mejor que te vayas.

 

Ahora es Vero la que piensa durante unos segundos hasta que finalmente se levanta, suspirando.

 

Vero: Está bien, como quieras… y si te he ofendido, lo siento.

 

La camarera sale del local dejando a Jaime solo y confundido.

 

APARTAMENTO DE LUCAS Y ÓSCAR / DORMITORIO DE LUCAS Y ÓSCAR / NOCHE

 

Óscar está tumbado en la cama, completamente desnudo y los ojos cerrados, mientras Lucas cabalga sobre él, con cara de placer. Los dos gimen.

 

Hugo: (Off) Mmmmmmm… sí… no pares…

 

Óscar abre los ojos repentinamente, dándose cuenta de que quién le cabalga realmente es Hugo, el cual esboza una amplia sonrisa.

 

Hugo: Me encantas.

 

Óscar: (Sonríe) Y tú a mí.

 

Hugo se inclina sobre su ex novio, y le besa apasionadamente sin dejar que el joven salga de su interior. Después vuelve a incorporarse, y Óscar cierra los ojos de nuevo.

 

Óscar: Te quiero…

 

Lucas: Y yo a ti.

 

Óscar vuelve a abrir los ojos y es cuando ve que realmente, el que le cabalga es Lucas. Incómodo, el joven lo único que es capaz de hacer es forzar una sonrisa.

 

PISO DE MARTA / COCINA / MAÑANA

 

Marta, ya arreglada para salir de casa, se toma un café sentada en una de las banquetas cuando llaman al timbre. La joven, extrañada, mira su reloj y sin soltar su taza, se dirige hacia la puerta. Se sorprende al encontrarse con Iván al otro lado. El joven tiene una enorme sonrisa dibujada en su rostro.

 

Iván: Buenos días.

 

Marta: ¿Qué haces aquí?

 

Iván: He venido para… bueno, primero, para disculparme por mi actitud de ayer, y también para ver si te apetecía que desayunáramos juntos.

 

Marta: Ya, bueno…

 

La joven guarda silencio durante unos segundos, buscando las palabras adecuadas.

 

Marta: Es que he quedado con Isra dentro de media hora.

 

Iván: (Sorprendido) ¿Otra vez?

 

Marta: Ya te comenté que la situación por la que está pasando es muy delicada… necesita compañía.

 

Iván: Sí, pero tiene más amigos para que se la hagan.

 

Marta: Pero no es lo mismo. Quiero hacerlo yo, y tienes que comprenderlo.

 

Iván guarda silencio durante unos segundos, intentando mantener la calma.

 

Iván: Yo siempre tengo que comprenderlo todo, pero parece que tú no puedes entender absolutamente nada.

 

Marta: No empieces otra vez con lo mismo Iván, por favor.

 

Iván: No, no te preocupes, no voy a empezar con nada otra vez. Yo me voy y, cuando te dé la gana, ya me llamarás. Buenos días.

 

El joven se aleja de allí, indignado, ante la atónita mirada de su novia.

 

BAR “FOUR” / INTERIOR / MAÑANA

 

Suena la canción “Un poco de suerte no vendría mal” de Rebeca Jiménez.

 

Jaime prepara un par de cafés tras la barra, cuando Vero entra en el local y corre hacia él, agobiada.

 

Vero: Perdón, perdón. Sé que llego tarde.

 

Jaime: (Molesto) Sí, así es.

 

Vero: Se me han pegado las sábanas. No volverá a pasar.

 

Jaime: Eso espero.

 

La joven entra tras la barra.

 

Vero: ¿Podemos hablar un momento?

 

Jaime: Imposible que sea ahora.

 

Vero: Será solo un segundo, sobre lo de anoche…

 

Jaime: (Interrumpiéndola) Anoche no pasó nada.

 

Vero: (Suspira) Jaime…

 

Jaime: (Interrumpiéndola) Y espero que lo que no pasó, no pase nunca, ¿está claro?

 

Vero guarda silencio durante unos segundos, pensando, hasta que finalmente suspira, intentando ocultar su decepción.

 

Vero: Está claro.

 

Jaime: Bien, pues ahora a trabajar.

 

La camarera fuerza una sonrisa.

 

Vero: Sí. A trabajar.

 

Vero entra en el almacén, ante la pensativa mirada de su jefe.

 

PARQUE “RUISEÑORES” / MAÑANA

 

Carlos atraviesa el parque cuando se da cuenta de que, sentado en un banco a varios metros de distancia, Iván se fuma un cigarro cubriendo sus ojos con unas gafas de sol. El semblante del joven es muy serio, de preocupación. Tras dudar durante unos segundos, Carlos suspira y se acaba acercando al joven.

 

Carlos: Buenos días, Iván.

 

El chico fuerza una sonrisa.

 

Iván: Hola.

 

Carlos: ¿Estás bien?

 

Iván: Sí. Perfectamente.

 

Carlos: Vale…

 

Los dos jóvenes guardan silencio durante unos segundos.

 

Carlos: Oye, sé que no hemos hablado mucho desde que nos conocemos, pero si necesitas cualquier cosa…

 

Iván: (Interrumpiéndole) ¿Marta e Isra siempre han sido muy amigos?

 

Carlos: (Extrañado) Sí, siempre han tenido una relación muy especial.

 

Iván: ¿Alguna vez han estado juntos? Como pareja, me refiero.

 

Carlos: No.

 

Iván: ¿Y es normal que Marta dejé a todo el mundo de lado por estar con él?

 

Carlos guarda silencio durante unos segundos, pensando, sin saber muy bien qué decir.

 

Carlos: Escucha Iván, ellos…

 

Iván: (Interrumpiéndole) No te preocupes, Carlos. Ya me has respondido.

 

CASA DE HUGO E ISRA / DORMITORIO DE ISRA / TARDE

 

Isra llora desconsoladamente sentado en una de las esquinas de la habitación, hecho un ovillo y con la cara entre las piernas, cuando la puerta se abre repentinamente, dando paso a una preocupada Marta.

 

Marta: Dios mío Isra, ¿qué pasa? He venido en cuanto he podido…

 

Isra levanta la cabeza. Vemos que tiene unas grandes ojeras rodeando sus ojos, y las lágrimas recorren sus mejillas.

 

Isra: Dijiste que me ibas a ayudar en esto, ¿no?

 

Marta: Por supuesto, si está en mi mano, sabes que sí.

 

El pelirrojo traga saliva antes de volver a hablar.

 

Isra: Necesito que me traigas coca.

 

Marta: (Sorprendida) ¡¿Qué?!

 

El joven llora ahora con más intensidad.

 

Isra: Por favor Marta, no lo aguanto más, yo…

 

Marta: (Interrumpiéndole) No pienso hacerlo, Isra.

 

Isra: Dijiste que podría contar contigo para cualquier cosa.

 

Marta: Sí, pero no para eso. En lo que te voy a ayudar es en hacerte una tila mientras tú te das una ducha de agua fría.

 

Isra: Pero no es eso lo que necesito.

 

Marta: Desde luego que es eso lo que necesitas. Así que venga, para el baño.

 

Isra: Pero…

 

Marta: (Interrumpiéndole) ¡He dicho que para el baño!

 

Isra guarda silencio durante unos segundos, pensando, hasta que finalmente se levanta, suspirando.

 

Isra: Está bien…

 

Marta: (Sonríe) Así me gusta.

 

El joven sale del dormitorio mientras su amiga le sigue, sin borrar la sonrisa de su cara.

 

PLAYA DE GIJÓN / NOCHE

 

Sentado en la orilla, Hugo mira el oscuro horizonte, pensativo, cuando Óscar se sienta a su lado, suspirando. El rubio le mira, extrañado.

 

Hugo: Pensaba que tú y yo ya no teníamos nada de lo que hablar.

 

Óscar: Y así es. Por eso precisamente estoy aquí.

 

Hugo: (Extrañado)Un poco contradictorio, ¿no?

 

Óscar guarda silencio durante unos segundos, como si estuviera buscando las palabras adecuadas, hasta que finalmente suspira.

 

Óscar: Tienes que dejarme en paz, Hugo.

 

Hugo: (Sorprendido) ¿Disculpa?

 

Óscar: Creí que podríamos ser amigos pero ya he visto que no, y… yo estoy con Lucas. Le quiero. Y eso es algo que tienes que aceptar antes de que seamos amigos.

 

Hugo: Pero…

 

Su ex novio le interrumpe, levantándose.

 

Óscar: De verdad, Hugo, asúmelo. Por favor.

 

Óscar se aleja de allí, mientras a Hugo se le llenan los ojos de lágrimas, sin apartar la mirada de él.

 

CONTINUARÁ…