MANERAS DE VIVIR

 

Sexta temporada, capítulo 123

 

Fecha de emisión: 16 de noviembre del 2013

 

BAR “FOUR” / INTERIOR / MAÑANA

 

Isra y Aria están sentados en una de las mesas, donde reposan dos tazas de café prácticamente intactas. No paran de besarse. Marta entra en el local y, al ver a sus amigos, duda durante unos segundos, pero finalmente esboza una forzada sonrisa y se acerca a ellos.

 

Marta: Hola chicos.

 

Los dos jóvenes se apartan rápidamente.

 

Marta: Si molesto…

 

Isra: (Interrumpiéndola) No, tranquila. Si habíamos quedado.

 

Aria: Además, yo ya me iba.

 

La chica da un beso a su novio, se levanta y coge su bolso.

 

Aria: Puedes tomarte mi café si quieres Marta, ni siquiera me ha dado tiempo a probarlo.

 

Marta: Gracias.

 

Aria: Hasta luego.

 

Isra: Chao.

 

Aria sale rápidamente del local, mientras Marta se sienta en la silla que acaba de dejar libre, mirando a su amigo.

 

Marta: Te gusta mucho, ¿verdad?

 

Isra: (Sonríe) Me encanta.

 

La joven no puede evitar el sentirse celosa, aunque pone todos sus esfuerzos en disimularlo.

 

CASA DE HUGO, ISRA Y ANDREA / DORMITORIO DE HUGO / MAÑANA

 

Alberto y Hugo están tumbados en la cama, cubriendo sus desnudos cuerpos tan solo con una sábana. Hugo está recostado sobre el cuerpo del joven, con la mirada perdida en alguna parte de la habitación, mientras su acompañante tiene una enorme sonrisa dibujada en su rostro.

 

Alberto: Todavía no sé lo que está pasando, pero me encanta.

 

Hugo: (Extrañado) ¿A qué te refieres?

 

Alberto: A esto. A lo nuestro.

 

Hugo esboza una forzada sonrisa.

 

Hugo: Bueno, tampoco tenemos por qué saber lo que es, ¿no?

 

Alberto: (Extrañado) ¿Cómo es eso?

 

El joven rubio se reincorpora en la cama y le mira, sonriente.

 

Hugo: ¿Por qué le tenemos que poner una etiqueta? Nos hemos reencontrado, nos seguimos gustando, y nos lo pasamos bien. Y lo que tenga que venir vendrá, ¿no crees?

 

Alberto guarda silencio durante unos segundos, hasta que ahora es él el que sonríe ampliamente.

 

Alberto: Me gusta como piensas.

 

Hugo se ríe, divertido, y se tumba sobre su amante para besarle apasionadamente.

 

CANCIÓN: “Bed of roses”, de Bon Jovi

 

Kristen Bell, Chace Crawford, Rupert Grint, Vanessa Hudgens, Jesse McCartney, Jesse Metcalfe, Jared Padalecki, Hayden Panettiere, Shawn Pyfrom, Jessica Stroup

 

CAPÍTULO 123: El plan B

 

PARQUE “RUISEÑORES” / TARDE

 

Lidia está sentada en uno de los bancos, consultando algo en su móvil mientras se fuma un cigarro cuando Andrea, con una enorme sonrisa, se acerca a ella caminando sensualmente.

 

Andrea: Buenas tardes.

 

La joven levanta la mirada, extrañada.

 

Lidia: Vaya, pensaba que era una apestada…

 

Andrea se sienta junto a la joven, sin borrar la sonrisa de su cara.

 

Andrea: Y lo eres, cielo.

 

Lidia coge aire, intentando mantener la calma.

 

Lidia: ¿Qué quieres, Andrea?

 

Andrea: ¿Te gustaría salir a cenar conmigo mañana por la noche?

 

La chica no puede evitar el echarse a reír, divertida.

 

Lidia: ¿Me estás diciendo que quieres salir conmigo a cenar después de haberme llamado apestada? ¿Crees que soy tonta?

 

Andrea: Ni mucho menos. Lo que sí creo es que tienes razón. Que todo el mundo necesitamos una segunda oportunidad.

 

Lidia mira a la joven, sin creerla demasiado, y la sonrisa de esta se torna mucho más pícara.

 

Andrea: Además estoy sola. Desde que he roto con Carlos…

 

La joven vuelve a reírse.

 

Lidia: Así que es eso.

 

Andrea: ¿Qué pasa? ¿Me vas a decir que no nos lo pasamos bien la última vez?

 

Lidia guarda silencio durante unos segundos, pensando, hasta que finalmente esboza una divertida sonrisa.

 

Lidia: Está bien. ¿Cómo quedamos?

 

Andrea: No te preocupes por eso. Mañana por la mañana te mando un mensaje diciéndotelo todo. Chao.

 

Andrea da la espalda a la chica y se aleja de allí. Su sonrisa se convierte en puro cinismo.

 

BAR “FOUR” / INTERIOR / TARDE

 

Suena la canción “Martes”, de Vega.

 

Carlos, pensativo, está sentado en una de las butacas de la barra, tomándose una cerveza, cuando Jaime se acerca a él desde el otro lado, también con un botellín de cerveza entre sus manos.

 

Jaime: ¿Me vas a decir de una vez lo que te pasa, o te lo voy a tener que rogar?

 

Su amigo esboza una forzada sonrisa.

 

Carlos: No me pasa nada, Jaime, de verdad. No te preocupes.

 

Jaime apoya los codos en la barra.

 

Jaime: Venga Carlos, que a mí no me engañas. ¿Ha pasado algo con Andrea? ¿Has hablado con ella?

 

Carlos guarda silencio durante unos segundos, pensando, hasta que finalmente suspira.

 

Carlos: Es algo relacionado con ella, sí, pero… no puedo contártelo.

 

Jaime: (Extrañado) ¿Por qué?

 

Carlos: Porque no puedo, de verdad. Te acabarás enterando, seguro, pero… ahora no es el momento.

 

El camarero mira a su amigo, confuso.

 

Jaime: Lo siento, pero no entiendo nada.

 

Carlos: Probablemente sea lo mejor.

 

Jaime le mira, sin saber qué decir.

 

PLAYA DE GIJÓN/ TARDE

 

Comienza a anochecer. Óscar y Lucas, cogidos de la mano, pasean por la orilla del mar, dejando que el agua moje sus pies descalzos. Llevan las zapatillas en las manos.

 

Lucas: Me encanta pasear por la playa cuando está anocheciendo.

 

Óscar: (Sonríe) A mí también.

 

Lucas: Al final vamos a tener más cosas en común de lo que parecía.

 

Óscar se ríe, divertido, y besa a su novio.

 

Lucas: ¿Estás seguro de esto?

 

Óscar: Sí. Te lo he dicho mil veces, y te lo volveré a decir otras mil si hace falta. Te quiero.

 

Lucas: (Sonríe) Y yo a ti.

 

Los dos jóvenes vuelven a besarse sin darse cuenta de que Andrea les está viendo desde el paseo marítimo, muy sorprendida.

 

BAR “FOUR”/ INTERIOR/ TARDE

 

Marta está sentada en una de las mesas, tomándose un refresco, cuando Lidia entra en el local y se acerca a la joven, con una amplia sonrisa dibujada en su rostro.

 

Lidia: Hola Marta.

 

Marta: (Suspira) ¿Qué quieres ahora?

 

Lidia: ¡Nada! Solo darte las gracias.

 

Marta mira a la joven, sin entender nada.

 

Marta: ¿Las gracias? ¿Por qué?

 

Lidia: Andrea ha venido a verme esta mañana. Hemos quedado mañana para salir.

 

Marta: (Sorprendida) ¿En serio?

 

Ahora la que no entiende nada es Lidia.

 

Lidia: ¿No has hablado tú con ella?

 

Marta: ¿Eh?

 

La joven se pone nerviosa, pero lo disimula esbozando una forzada sonrisa.

 

Marta: Sí… sí, claro… pero no pensé que lo haría…

 

Lidia: Pues lo ha hecho, y te estoy realmente agradecida. Poco a poco me estoy volviendo a ganar vuestra confianza, y es lo que más quería, créeme.

 

Marta: Me alegro.

 

Lidia mira su reloj.

 

Lidia: Mierda, me tengo que ir, que llego tarde. Te he visto por la cristalera y quería entrar a agradecértelo, nada más. Nos vemos, ¿vale? Hasta luego.

 

Marta: Chao…

 

La chica sale del local mientras Marta la mira, todavía sin entender nada.

 

PISO DE CARLOS Y ÓSCAR/ SALÓN/ NOCHE

 

Sentado en el sofá, Óscar se toma una cerveza mientras ve una película, cuando suena el timbre. El joven, extrañado, se levanta. Esboza una forzada sonrisa al abrir la puerta y encontrarse con Andrea.

 

Andrea: Buenas noches.

 

Óscar: Hola. Carlos no está.

 

Andrea: Mejor, porque venía a hablar contigo.

 

Óscar: (Extrañado) ¿Conmigo?

 

Andrea: Sí. ¿Puedo pasar?

 

Óscar: Claro.

 

Andrea, con una forzada sonrisa dibujada en su rostro, entra en el piso. Óscar cierra la puerta.

 

Óscar: ¿Quieres tomar algo?

 

Andrea: No, tranquilo. No te voy a robar mucho tiempo.

 

Óscar: Está bien… ¿qué pasa?

 

La joven guarda silencio durante unos segundos, buscando las palabras adecuadas, hasta que finalmente suspira.

 

Andrea: Te he visto esta tarde en la playa. Con Lucas.

 

Óscar: Oh…

 

Óscar, sin saber muy bien qué decir, se sienta en el sofá. Guarda silencio durante unos segundos.

 

Óscar: Bueno, supongo que tengo derecho a rehacer mi vida, ¿no?

 

Andrea: Por supuesto.

 

Andrea se sienta junto a su amigo.

 

Andrea: ¿Te hace feliz?

 

Óscar: (Sonríe) Mucho.

 

Andrea: Me alegro.

 

Los dos jóvenes vuelven a guardar silencio durante unos segundos.

 

Andrea: Tienes que decírselo a Hugo.

 

Óscar: No puedo hacerlo. Todavía no.

 

Andrea: Es mi mejor amigo, Óscar. No puedo ocultarle algo así.

 

Óscar: Pero…

 

Andrea: (Interrumpiéndole) Lo siento, pero si no se lo dices tú, tendré que decírselo yo.

 

Óscar mira a su amiga, sin saber qué decir ni qué hacer.

 

PARQUE “RUISEÑORES” / NOCHE

 

Alberto y Hugo están sentados en uno de los bancos. Hugo se fuma un cigarro mientras Alberto no puede dejar de mirarle, sonriendo. El rubio le mira, extrañado.

 

Hugo: ¿Qué pasa?

 

Alberto: (Riendo) Nada. Es solo que… nunca pensé que íbamos a volver a estar así. Como si no hubiera pasado el tiempo.

 

Hugo esboza una forzada sonrisa.

 

Hugo: Sí, la verdad es que a mí también me ha sorprendido.

 

Alberto sigue mirándole en silencio, sin borrar la sonrisa de su cara, hasta que besa apasionadamente al joven.

 

Alberto: ¿Sabes? Creo que esta vez puede ser la buena, la definitiva. Creo que esta vez puede salir bien.

 

Hugo: Eso nunca se sabe, Alberto.

 

Alberto: No, pero es la sensación que tengo… y espero que no me falle.

 

El joven, sin saber muy bien qué decir, solo acierta a besarle, ante lo que Alberto corresponde encantado.

 

PUB “PARADYSE” / INTERIOR / NOCHE

 

Suena la canción “Roar”, de Katy Perry.

 

Andrea y Lidia bailan desenfrenadamente en medio de la pista, cada una con un cubata en la mano y riendo, divertidas. Parecen estar pasándoselo en grande.

 

Lidia: La verdad es que estoy súper contenta de que te hayas decidido a darme otra oportunidad.

 

Andrea: (Riendo) ¡Yo también me alegro! No recordaba que fueras tan divertida.

 

Lidia vuelve a reírse, y se acerca al oído de la chica de una manera muy sensual.

 

Lidia: Yo tampoco recordaba que fueras tan sexy y que me pusieras tanto.

 

Ahora la que vuelve a reírse es Andrea.

 

Andrea: Así que te pongo, ¿eh?

 

Lidia: Mucho.

 

Andrea: Entonces creo tendremos que intentar ponerle alguna solución a ese problema. ¿Qué opinas?

 

Lidia: (Sonríe) Que tienes toda la razón.

 

Andrea también sonríe a la joven y ya no hablan más. Pasan a besarse apasionadamente, como si fuera a terminar el mundo. Están así durante unos largos segundos.

 

Lidia: ¿Por qué no vamos a un sitio más tranquilo?

 

Andrea: ¿A tu casa?

 

Lidia: (Riendo) A mi casa está bien.

 

La joven rubia también se ríen, y vuelven a besarse.

 

CASA DE HUGO, ISRA Y ANDREA / SALÓN / NOCHE

 

Sentado en el sofá, Hugo ve una película mientras se toma un botellín de cerveza, cuando llaman al timbre. El joven, extrañado, se levanta y va hacia la puerta. Se sorprende todavía más al ver a Óscar al otro lado.

 

Hugo: ¡Óscar!

 

El joven esboza una forzada sonrisa.

 

Óscar: Buenas noches.

 

Hugo: ¿Qué haces aquí?

 

Óscar: Yo… tengo que hablar contigo.

 

Hugo: ¿Quieres pasar?

 

Óscar: No. No, gracias.

 

Hugo: Bueno, pues tú dirás.

 

Óscar guarda silencio durante unos segundos, pensando, hasta que finalmente suspira.

 

Óscar: Estoy saliendo con alguien.

 

Hugo: (Sorprendido) ¿En serio?

 

Óscar: Quería… que te enteraras por mí.

 

Hugo: Ya…

 

El chico intenta ocultar su decepción esbozando una forzada sonrisa.

 

Hugo: Te lo agradezco. Y me alegro.

 

Óscar: (Sonríe) Gracias.

 

Un tenso silencio surge entre los dos jóvenes.

 

Óscar: Bueno, pues yo… me voy.

 

Hugo: Bien. Ya nos veremos.

 

Óscar: Sí. Hasta luego.

 

Hugo: Chao.

 

Óscar se aleja de allí. Hugo cierra la puerta y apoya la espalda en ella, con los ojos llenos de lágrimas.

 

CALLES DE GIJÓN / NOCHE

 

Marta va caminando por la calles de la ciudad, camino a su casa. Cuando llega a una plaza, ve algo que llama su atención: es Aria acompañada de otro joven. Éste le da dinero y se aleja de allí, sin despedirse de la joven. Aria también se va hacia otro lado, sin verla.

 

Marta: (Confundida) ¿Qué demonios…?

 

PISO DE JAIME Y CLAUDIA / DORMITORIO DE JAIMA Y CLAUDIA / NOCHE

 

Claudia está tumbada en la cama, intentando dormir, cuando llega Jaime, todavía vestido de calle. Pensando que su mujer está dormida, empieza a cambiarse de ropa. Claudia enciende la luz.

 

Claudia: ¿Cómo te ha ido la tarde? ¿Mucho trabajo?

 

Jaime: Perdona, no quería despertarte.

 

La joven esboza una forzada sonrisa.

 

Claudia: Tranquilo. Ya estaba despierta.

 

Jaime se inclina para darle un beso a su novia, y sigue quitándose la ropa.

 

Jaime: La verdad es que ha sido una tarde tranquila.

 

Claudia: Mejor.

 

Jaime: Sí.

 

El joven termina de desnudarse y se tumba en la cama junto a su mujer, ante la sorpresa de ésta.

 

Claudia: ¿Vas a dormir desnudo?

 

Jaime la besa y sonríe.

 

Jaime: No estaba pensando en dormir precisamente.

 

Claudia: Jaime…

 

Su marido vuelve a besarla.

 

Claudia: Ahora no me apetece…

 

Jaime: Vamos, Claudia… si no lo intentamos, nunca te vas a quedar embarazada.

 

El chico intenta besarla pero la joven le aparta con brusquedad. Parece enfadada.

 

Claudia: Te he dicho que no, ¿vale? Así que no insistas.

 

Jaime: (Confundido) Pero…

 

Claudia: (Interrumpiéndole) Buenas noches.

 

Claudia se da media vuelta en la cama y cierra los ojos, intentando dormir, ante la preocupada mirada de su marido.

 

CASA DE HUGO, ISRA Y ANDREA / SALÓN / NOCHE

 

Marta está sentada en el sofá, nerviosa. Isra no tarda en aparecer por allí, con un par de botellines de cerveza.

 

Isra: Aquí tienes.

 

Marta: (Sonríe) Gracias.

 

Isra se sienta junto a su amiga.

 

Isra: Tengo que reconocer que me ha sorprendido tu visita a estas horas.

 

Marta: Tenía que hablar contigo.

 

Isra: (Preocupado) ¿Sucede algo?

 

La joven guarda silencio durante unos segundos, buscando las palabras adecuadas, hasta que finalmente suspira.

 

Marta: Es por Aria.

 

Isra: Ya. Mira, sé que te cae mal, pero…

 

Marta: (Interrumpiéndole) Te está ocultando algo.

 

Isra: (Extrañado) ¿Qué quieres decir?

 

Marta hace una pausa antes de volver a hablar.

 

Marta: Esta tarde he tenido una entrevista de trabajo. Cuando volvía para casa, he visto en la plaza de al lado a Aria… estaba acompañada por otro chico. Le ha dado dinero, y luego cada uno se ha ido por un lado diferente, sin decirse nada.

 

Isra: Eso no puede ser.

 

Marta: Cuando me prostituía, yo… era igual. Hacía exactamente lo mismo.

 

El pelirrojo, atónito, se levanta.

 

Isra: Aria nunca haría nada así.

 

Marta: ¿Por qué? ¿Porque es una chica decente? Yo también lo era.

 

Isra: Me estás mintiendo.

 

Marta: No. Lo siento, pero no.

 

Isra guarda silencio durante unos segundos.

 

Isra: Márchate.

 

Marta: Isra…

 

Isra: (Enfadado) ¡He dicho que te marches!

 

Marta, tras permanecer unos segundos en silencio, se levanta y camina hacia la puerta. Antes de irse, se gira hacia su amigo.

 

Marta: No quiero que sufras, Isra. Eso es todo.

 

La joven sale de la casa y, tras oír la puerta cerrarse a sus espaldas, Isra da un puñetazo a la pared, enfadado.

 

Isra: ¡Mierda!

 

APARTAMENTO DE LIDIA / DORMITORIO DE LIDIA / NOCHE

 

Lidia duerme plácidamente sobre su cama, completamente desnuda. Andrea, de pie en la otra punta del dormitorio, termina de vestirse y sale del dormitorio intentando hacer el menor ruido posible. De igual manera, atraviesa el pasillo. Una vez fuera del apartamento, saca el móvil de su bolso y marca un número de teléfono.

 

Andrea: Sí… acabo de salir de su casa. El plan B ha comenzado.

 

Carlos: (Off) Perfecto.

 

 

CONTINUARÁ…